Hay algo irremediablemente nostálgico en los equipos de sonido de los años 90 y principios de los 2000. Aquellas torres de sonido imponentes y los altavoces de gran tamaño con rejillas frontales y acabados contundentes convertían la escucha de un disco o una cinta en todo un ritual doméstico. Con el paso de los años, la obsesión por la miniaturización y la portabilidad extrema nos ha entregado barras de sonido discretas y altavoces inalámbricos de bolsillo, muy prácticos para llevar a cualquier parte, pero frecuentemente huérfanos de esa pegada física y calidez acústica que solo los transductores de dimensiones generosas consiguen inyectar en la sala de estar.
Consciente de este vacío emocional y técnico entre el diseño audiófilo clásico y las comodidades del hogar inteligente actual, la compañía asiática ha ideado una propuesta muy peculiar que fusiona ambos mundos. Se trata del Xiaomi Sound 2 Pro, un dispositivo que rescata la estética industrial de la escuela Bauhaus y la silueta inconfundible de los subwoofers tradicionales de los sistemas Home Cinema, pero aderezada con la conectividad y el despliegue de procesamiento sonoro más avanzados de la marca.
Estética Bauhaus y vocación audiófilo-industrial
Lo primero que llama la atención del Xiaomi Sound 2 Pro es su atrevido ejercicio de diseño. Lejos de las líneas orgánicas y los revestimientos textiles que dominan el mercado actual de altavoces inteligentes, este modelo apuesta por una carcasa robusta construida a partir de piezas de plástico de alta densidad con un acabado de pintura metalizada. Su morfología recuerda poderosamente a los bafles de estantería y a los subwoofers de los sistemas estéreo de antaño, incorporando incluso un detalle tan singular como la compatibilidad con imanes de nevera tradicionales, permitiendo personalizar su aspecto exterior o anclar accesorios decorativos sobre su superficie metálica.
Bajo esa apariencia sobria y geométrica inspirada en el racionalismo de la Bauhaus se esconde una arquitectura acústica de dos vías verdaderamente seria. El equipo integra un woofer principal de 3,75 pulgadas capaz de entregar 40 W de potencia pura, complementado por un tweeter de 1,5 pulgadas y 20 W para las frecuencias agudas. Esta combinación suma un total de 60 W de potencia sonora nominal, una cifra que deja en clara desventaja a la gran mayoría de altavoces integrados en Smart TVs de gama alta, las cuales suelen conformarse con potencias modestas de entre 20 y 40 W que penalizan la claridad en los diálogos y la contundencia en los graves.
Conectividad moderna, Bluetooth 5.2 y red Mesh
Que su estética recuerde a los equipos analógicos de antaño no significa que renuncie a las ventajas del ecosistema conectado. El Xiaomi Sound 2 Pro incorpora tecnología Bluetooth 5.2 de baja latencia —estimada en apenas 64 milisegundos—, además de integrar un concentrador central y una pasarela Xiaomi Mesh 2.0. Estas prestaciones permiten que el altavoz no sea un simple periférico aislado, sino el nodo central de una red de audio distribuida por todo el hogar.
Entre sus capacidades inteligentes destacan la compatibilidad con el asistente Super Xiaoai, funciones avanzadas de calibración de audio espacial mediante algoritmos y la reconstrucción dinámica del campo sonoro. Además, para aquellos usuarios que buscan replicar la experiencia de un equipo estéreo clásico o montar un cine en casa sin rastro de cables, la marca permite emparejar dos unidades para lograr una reproducción estéreo real, o bien interconectar hasta cuatro altavoces para configurar un sistema de sonido envolvente inalámbrico 4.0 con total sincronización.
Disponibilidad, precio y futuro en el mercado europeo
Lanzado originalmente en el mercado asiático hace unos meses, el Xiaomi Sound 2 Pro se comercializa allí a un precio oficial de 1.399 yuanes, lo que al cambio actual se traduce en aproximadamente 173 euros. La marca ofrece además la posibilidad de adquirir un conector de audio inalámbrico independiente por unos 299 yuanes adicionales —unos 36 euros al cambio—, un accesorio especialmente diseñado para habilitar la decodificación Dolby Audio y garantizar la máxima fidelidad cuando se conecta a fuentes de vídeo o consolas de videojuegos.
Aunque por el momento su distribución se ha limitado al territorio asiático, la excelente acogida que este tipo de dispositivos de corte clásico y gran formato está encontrando entre los entusiastas del sonido doméstico alimenta las esperanzas de verlo pronto en las tiendas europeas. Para quienes teletrabajan conectando altavoces a torres de PC o echan de menos la rotundidad física de los equipos de los 2000 sin renunciar a la comodidad del streaming inalámbrico, propuestas como la de Xiaomi demuestran que el pasado y el futuro del sonido pueden caminar perfectamente de la mano.