El mejor sendero de España está en Extremadura: arte rupestre, zepa y minas históricas en una ruta fascinante

La Ruta de las Peñas Blancas, en el municipio pacense de La Zarza, ha sido elegida Mejor Sendero Homologado de España 2026 por la FEDME. Un recorrido circular de 18 kilómetros que combina arte rupestre milenario, ZEPA de aves rapaces, minas históricas y paisajes de alcornoques y almendros.

El turismo de naturaleza en España cuenta desde este 2026 con un nuevo referente de excelencia. La Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) ha coronado a la Ruta de las Peñas Blancas, en el municipio pacense de La Zarza, como el Mejor Sendero Homologado de España. Un reconocimiento que sitúa a este enclave extremeño en el mapa de los amantes del senderismo, el trail running y el patrimonio histórico al aire libre, consolidando una propuesta que combina paisaje, biodiversidad y arqueología de primer orden.

Un recorrido circular de dieciocho kilómetros entre historia y geología

Con una distancia de 18 kilómetros de trazado circular y una dificultad media, la ruta está diseñada para sumergir a quienes la caminan en un entorno de contrastes. El punto de partida y llegada se sitúa en la localidad de La Zarza, permitiendo adentrarse progresivamente en la sierra de Peñas Blancas. Este paraje forma parte de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) del Embalse de Alange y Sierra de Peñas Blancas, un auténtico santuario ornitológico donde es habitual contemplar el vuelo de buitres negros, águilas perdiceras, reales y calzadas, además de colonias de roqueros solitarios y grullas que utilizan el roquedo para sus anidamientos.

Uno de los grandes atractivos históricos del itinerario se encuentra en los abrigos de las pinturas rupestres de La Calderita, declaradas Bien de Interés Cultural (BIC). Este enclave conserva una de las muestras más representativas de arte esquemático del Neolítico medio, datadas entre el V y el IV milenio a.C. Desde la atalaya natural que conforma el roquedo granítico, los visitantes pueden contemplar no solo los testimonios de los primeros pobladores de la zona, sino también unas vistas privilegiadas sobre la inmensa cuenca del río Guadiana y del río Matachel.

Nuevas infraestructuras y paisajes de alta montaña en miniatura

El recorrido continúa su ascenso mediante un tramo de cresteo hasta alcanzar el Puerto las Hoyas, el punto de mayor altitud del itinerario con 506 metros sobre el nivel del mar. Desde esta atalaya natural, el sendero regala panorámicas excepcionales que abarcan el embalse de Alange, la propia Sierra de Peñas Blancas y el pintoresco Valle de la Osa. Para enriquecer esta experiencia visual, recientemente se ha instalado un mirador metálico con vistas al vacío que potencia la sensación de inmensidad sobre el territorio.

A partir de este punto, el camino emprende un descenso técnico y agradable a la sombra de alcornoques y encinas de gran porte. Esta zona ha sido recientemente acondicionada de forma sobresaliente para facilitar tanto las caminatas de senderismo tradicional como la práctica del trail running, que cada fin de semana atrae a numerosos deportistas. Conforme se desciende hacia las estribaciones de la sierra, el paisaje cambia de tercio para volverse más amable, serpenteando entre olivares tradicionales jalonados por muros de piedra seca y miles de almendros que ofrecen un espectáculo cromático inolvidable, especialmente en época de floración.

El legado de los tierrablanqueros y el patrimonio etnológico

El itinerario no solo destaca por su valor ecológico y paisajístico, sino también por su profundo arraigo etnográfico. Tras atravesar el pinar de los Balancines y la zona de la Casa de Don Andrés, la ruta conduce hasta las impresionantes Minas de Tierrablanca. Se trata de un gigantesco yacimiento a cielo abierto, hoy abandonado, dedicado a la extracción de caolín y pizarra sericítica. Este lugar encarna la esencia y la memoria colectiva de La Zarza y de oficios tradicionales ya desaparecidos, como el de los arrieros y las tierrablanqueras, encargados de comercializar la tierra blanca con la que tradicionalmente se encalaban las fachadas de los pueblos extremeños y andaluces.

Ya en el tramo final, los últimos tres kilómetros de regreso al núcleo urbano permiten conectar con el patrimonio arquitectónico del municipio. El recorrido pasa junto a la imponente Iglesia Parroquial de San Martín de Tours, catalogada como Bien de Interés Cultural y levantada en el siglo XVI, así como por la Ermita de Nuestra Señora de las Nieves y el monumento dedicado al emblemático oficio del tierrablanquero.

Un clásico consolidado que atrae a miles de senderistas

Parte del trazado de este sendero premiado coincide además con el recorrido de las Leguas Serranas, una exigente prueba deportiva de grandes distancias que pone a prueba la resistencia de los participantes. Aunque cada primer domingo de marzo la tradicional ruta comarcal convoca a más de un millar de personas, el sendero está acondicionado para disfrutarse de forma autónoma durante cualquier época del año. Con este galardón de la FEDME, La Zarza ratifica su apuesta por un turismo sostenible que pone en valor sus recursos naturales, botánicos —como las orquídeas protegidas y el geranio de roca— y su incalculable patrimonio histórico.

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ELG21

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